Lo que usted puede hacer

Trabajando juntos lograremos la diferencia.

Trabajando juntos lograremos la diferencia.

Obtenga ayuda de inmediato. Lleve a su hijo adolescente al departamento de emergencias de un hospital si usted está preocupado porque pueda lastimarse a sí mismo o a los demás.

Escuche a su hijo adolescente. Esto es más difícil de lo que suena. No trate de ofrecer sugerencias sobre cómo “arreglar” sus problemas. Pregunte a su hijo adolescente qué le molesta y si se ha sentido triste o deprimido. Pregúntele si alguna vez ha pensado en suicidarse o no querer vivir más. Utilice palabras que no sean “suicidio” o “suicidarse”, tales como “lastimarse” “terminar con todo” “escaparse” “huir para siempre” o “irse a dormir y no despertarse nunca más”.

Exprese comprensión y apoyo. Aunque con frecuencia es más fácil señalar las faltas que halagar, evite ser demasiado crítico. Trate de ser comprensivo si su hijo adolescente está “en problemas” o tiene sentimientos negativos sobre sí mismo. Permítale saber que sin importar cómo se sienta en ese momento, usted tiene una visión global positiva de quién es él y de su futuro.

Hable con el médico de su hijo adolescente sobre tratamientos, incluida una evaluación por un psiquiatra especialista en niños y adolescentes u otro profesional de salud mental.

Saque las armas de fuego de su casa. Los estudios demuestran que aunque las armas de fuego de su casa estén bajo llave, es más probable que se suiciden aquellos adolescentes en cuyas casas haya armas de fuego que donde no las hay.

Una casa es más segura sin armas de fuego. Si usted debe tener un arma, asegúrese de que el arma guardada esté descargada y bajo llave en una caja de seguridad o con el seguro puesto, y las balas también bajo llave en otro lugar.

Recuerde: El apoyo familiar y el tratamiento profesional pueden ayudar a los adolescentes que estén en riesgo de suicidarse, a lidiar con sus dificultades y sentirse mejor. Los tratamientos actuales para los trastornos del estado de ánimo y otros problemas de salud mental, tales como el asesoramiento personal y familiar, los medicamentos y otras terapias, junto con un seguimiento a largo plazo, pueden ser muy útiles.

Proyecto PCNE PESS©
Red Interactiva PCNE©
Fuente: Academia Americana de Pediatría
Derechos Reservados

Anuncios
Publicado en Prevención del Suicidio | Etiquetado , , , ,

Algunos mitos y realidades del suicidio

SOKO1Mito: Es evidente que los adolescentes que se suicidan están deprimidos.

Realidad: No siempre es obvio. A veces, los padres son “los últimos en enterarse” que sus hijos adolescentes están tan deprimidos y desesperados. Con frecuencia, los adolescentes son buenos en ocultar sus problemas. Aunque a veces los adultos que están deprimidos parecen profundamente tristes y desesperanzados durante bastante tiempo, los adolescentes deprimidos pueden parecer “infelices” parte del tiempo mientras entran y salen de la depresión. Algunos adolescentes ni siquiera parecen extremadamente deprimidos, pero nunca están “infelices”; estos adolescentes también tienen un mayor riesgo de suicidarse.

CHECO1Mito: Las personas que hablan sobre suicidarse, no lo hacen.

Realidad: Los adolescentes que hablan sobre suicidarse o querer “huir”, “escaparse”, “desaparecer”, “ponerle fin” o “morir” tienen muchas más probabilidades de suicidarse que aquellos que no lo hacen. Las conversaciones sobre el suicidio o la muerte se deben atender de inmediato. Preguntar sobre pensamientos suicidas no causará un suicidio.

SOKO1Mito: Los intentos de suicidio de baja mortalidad pueden desestimarse como “un grito de ayuda” o “si realmente quisiera suicidarse, habría hecho algo más letal”.

Realidad: Un intento de baja letalidad, como tomar una pequeña cantidad de pastillas o arañarse la muñeca, puede ser seguido por un comportamiento más letal más adelante. Además, el intento de baja letalidad puede indicar profundos problemas emocionales que de otro modo no serían obvios. Los intentos de suicidio, aún aquellos que no podrían haber causado la muerte, se deben tomar muy en serio mediante la protección y la intervención sin demoras.

CHECO1Mito: “Él sólo lo hace para llamar la atención”.

Realidad: Esto es cierto a veces, pero el comportamiento aún puede ser letal. Es probable que un adolescente que no intente morir aún tome demasiadas pastillas o no calcule bien cuando alguien lo vaya a rescatar.

Proyecto PCNE PESS©
Red Interactiva PCNE©
Fuente: Academia Americana de Pediatría
Derechos Reservados

Publicado en Prevención del Suicidio | Etiquetado ,

Consejos para los padres

  1. adolescentes-dibujos No permita que la depresión o la ansiedad de un adolescente aumente sin control. Tal vez su hijo simplemente esté teniendo un mal día, pero podría ser algo más. Nueve de cada diez adolescentes que se quitan la vida habían sido previamente diagnosticados con un trastorno psiquiátrico; más de la mitad de ellos con un trastorno del estado de ánimo como la depresión. Las personas deprimidas suelen aislarse, cuando en secreto están llorando para que se les rescate. Muchas veces tienen demasiada vergüenza como para comunicar su tristeza a otros, incluidos mamá y papá. Los hombres en particular, pueden intentar ocultar sus emociones, en la creencia errónea de que exhibir vulnerabilidad los marca con un gigantesco y llamativo rótulo de debilidad. No esperemos a que los jóvenes vengan a nosotros con sus problemas. Toque la puerta, siéntese en la cama y diga, “Te noto triste. ¿Hay algo de lo que te gustaría hablar? Tal vez puedo ayudar”.

    2. Escuche a su hijo adolescente, incluso cuando no está hablando.
    No todos, pero la mayoría de los menores que están pensando en el suicidio (a lo que se le llama imaginación suicida) transmiten su estado mental atormentado por medio de conductas conflictivas. Los estudios han encontrado que un rasgo común de las familias destrozadas por el suicidio de un hijo o una hija es la mala comunicación entre los padres y el hijo. Si su instinto le dice que un adolescente podría ser un peligro para él mismo, preste atención a sus instintos y no permita que se quede solo. En esta situación, es mejor exagerar que restarle importancia.

    3. Nunca ignore las amenazas de suicido como que fueran un típico melodrama de adolescente.
    “Cualquier declaración escrita o verbal que diga ‘Me quiero morir’ o ‘Ya no me importa nada’ debe tratarse con seriedad”, dice la psicóloga Helen Pratt. “Con frecuencia, los menores que intentan suicidarse les dijeron a sus padres en repetidas ocasiones que pretendían matarse”.

    La creencia general dice que las personas que hacen amenazas abiertas de suicidio no hablan en serio de quitarse la vida; la amenaza es un llamado desesperado de ayuda. A pesar de que es cierto la mayor parte del tiempo, ¿qué madre o padre querría arriesgarse a estar equivocado?

    Cualquiera de estas otras llamadas de auxilio requiere su atención inmediata:
    “Nada me importa”.
    “Me pregunto cuántas personas vendrían a mi funeral”.
    “A veces quisiera solo dormirme y no volver a despertar”.
    “Todos estarían mejor sin mí”.
    “No tendrán por qué preocuparse por mí mucho tiempo más”.

    Cuando un adolescente empieza a hacer comentarios poco disimulados como esos o directamente admite que está pensando en suicidarse, intente no sobresaltarse (“¡¿Qué, estás loco?!”) ni menospreciar (“¡Qué cosa más ridícula la que dices!”). Sobre todo, no le diga, “¡No lo dices en serio!”; aunque es probable que usted esté en lo correcto. Esté dispuesto a escuchar sin juzgar a lo que realmente está diciendo, que es: “Necesito tu amor y atención porque siento muchísimo dolor y no logro detenerlo yo solo”.

    Ver a su hijo tan perturbado le rompería el corazón a cualquier padre. Sin embargo, el enfoque inmediato debe ser en consolarlo; después expresará lo que usted siente. En voz calmada puede decir, “Entiendo”. Realmente has de sentir mucho dolor por dentro. “Cariño, muchas personas se sienten así en algún momento de sus vidas.

    Probablemente lo digan en serio en ese momento, pero es porque están deprimidos. La depresión es una enfermedad de la mente. No solo te hace sentir más triste de lo que alguna vez te hayas sentido, sino toma control de tus pensamientos de modo que no logras ver una salida a tu tristeza. Sé que ahora parece que fuera a durar para siempre. Pero no será así. Te amamos tanto. Por favor déjanos buscarte la ayuda adecuada que hará desaparecer tu tristeza”.

    4. Busque ayuda profesional de inmediato.
    Si la conducta de su hijo adolescente le tiene preocupado, no espere a comunicarse con el pediatra.

    5. Comparta sus sentimientos.
    Hágale saber a su hijo que no está solo y que todos se sienten tristes o deprimidos a veces, incluidos las mamás y los papás. Sin minimizar su angustia, reconfórtelo diciendo que esos malos momentos no durarán para siempre.
    Las cosas realmente van a mejorar.

    6. Anímelo para que no se aísle de la familia y los amigos.
    La mayoría de veces es mejor estar con otras personas que estar solo. Pero no lo obligue si dice que no.

    7. Recomiende el ejercicio.
    La actividad física tan simple como caminar o tan vigorosa como levantar pesas, puede aminorar la depresión leve a moderada. Existen varias teorías de por qué. Una es que el ejercicio hace que una glándula del cerebro libere endorfinas, una sustancia que se cree que mejora el estado de ánimo y reduce el dolor. Las endorfinas también reducen la cantidad de cortisol en la circulación.

    El cortisol que es una hormona, se ha relacionado con la depresión. Dos beneficios adicionales del ejercicio: Distrae a las personas de sus problemas y les hace sentir mejor con respecto a sí mismos. Los expertos recomiendan ejercitarse de treinta a cuarenta minutos al día, de dos a cinco días a la semana. Cualquier forma de ejercicio funciona; lo que es importante es que los jóvenes disfruten la actividad.

    8. Anime a su hijo para que no se exija demasiado por ahora.
    Hasta que la terapia comience a hacer efecto, este probablemente no sea momento para asumir responsabilidades que podrían resultar abrumadoras. Sugiera que divida las tareas grandes en tareas más pequeñas y manejables siempre que sea posible, y que participe en sus actividades favoritas que le causen menos estrés. El objetivo es volver a desarrollar la confianza y la autoestima.

    9. Recuérdele a un adolescente que esté bajo tratamiento que no espere resultados inmediatos.
    La terapia conversacional o los medicamentos suelen tomar tiempo en mejorar el estado de ánimo, por lo que no debe sentirse desilusionado ni culparse si no se siente mejor de inmediato.

    10. Si mantiene armas en casa, guárdelas en un lugar seguro o cámbielas a otro lugar hasta que la crisis pase.
    En 1997 hubo 4,186 suicidios entre personas jóvenes de quince a veinticuatro años de edad, de los cuales tres de cada cinco involucraron armas.

    La mayoría de las víctimas eran hombres. Mientras que los hombres generalmente le dan fin a su vida a través de formas violentas, las mujeres suelen elegir el método menos confiable de una sobredosis de drogas. Si sospecha que su hijo o hija es suicida, sería una buena medida mantener el alcohol y los medicamentos bajo llave; incluso las medicinas de venta libre.

    Proyecto PCNE PESS©
    Red Interactiva PCNE©
    Fuente: Academia Americana de Pediatría
    Derechos Reservados

Publicado en Prevención del Suicidio | Etiquetado ,

Lo que como padre puede hacer para prevenir el suicidio

1531885_615411081853114_1888430938_a¿Cuáles son las señales de advertencia de la depresión o el suicidio?

Los siguientes pueden ser señales de un problema de salud mental, tal como un trastorno del estado de ánimo, o pueden estar relacionados directamente con pensamientos o comportamientos suicidas.

Cambios en las actividades tales como:
♦ Una caída en las notas o en el desempeño escolar;
♦ Descuido del aspecto personal;
♦ Descuido de las responsabilidades;

Cambios en las emociones tales como:
♦ Parecer o hablar sobre sentirse tristes, desesperanzados, aburridos o abrumados;
♦ Tener arrebatos, enojos severos o irritabilidad;
♦ Parecer o hablar sobre sentirse más ansiosos o preocupados

Cambios en el comportamiento tales como:

♦ Meterse en problemas, mostrarse rebeldes, agresivos o impulsivos;
♦ Escaparse o amenazar con escaparse;
♦ Apartarse de los amigos o la familia, o cambiar de amigos;
♦ Comer o dormir menos o más;
♦ Perder interés en las actividades;
♦ Consumir drogas o alcohol;
♦ Auto agredirse como cortarse o hacer una dieta severa;
♦ Hablar o escribir sobre el suicidio o la muerte;
♦ Cualquier comportamiento suicida, aunque podría no haber sido letal, como por ejemplo, tomar una pequeña cantidad de pastillas

Proyecto PCNE PESS©
Red Interactiva PCNE©
Fuente: Academia Americana de Pediatría
Derechos Reservados

Publicado en Prevención del Suicidio | Etiquetado ,

Factores de Riesgo e intervenciones

PCNE-MedExisten factores de riesgo de las personas y es muy importante que como padre los conozca, por ejemplo, las investigaciones han demostrado que los trastornos mentales y abuso de sustancias son factores de riesgo de suicidio.

La Organización Mundial de la Salud, menciona que la depresión y los trastornos por consumo de alcohol son factores de riesgo de suicidio en Europa y América del Norte, en los países asiáticos, sin embargo, tiene especial importancia la conducta compulsiva.

El suicidio es un problema complejo, en el que intervienen factores psicológicos, sociales, biológicos, culturales y ambientales.

La eficaz prevención de suicidio es importante la promoción de intervenciones que sean apropiadas a grupos específicos de personas. Estrategias que se enfoquen en la restricción del acceso a métodos comunes que usan para suicidarse, por ejemplo, armas de fuego y sustancias toxicas como plaguicidas, han demostrado ser eficaces para reducir las tasas de suicidio, mas no obstante lo cual se deben de adoptar enfoques multisectoriales con muchos niveles de intervenciones y actividades.

Informes disponibles han demostrado de forma contundente que la prevención y el tratamiento adecuados de la depresión y del abuso del alcohol y de sustancias reducen las tasas de suicidio, al igual que el contacto de seguimiento con quienes han intentado suicidarse.

La prevención y el tratamiento adecuados de la depresión y del abuso del alcohol y de sustancias reducen las tasas de suicidio, al igual que el contacto de seguimiento con quienes han intentado suicidarse.

La psicoterapia o terapia de conversaciones, pueden reducir de manera efectiva el riesgo de suicidio.

Un tipo se llama terapia cognitivo conductual, donde esta terapia puede ayudar a las personas a aprender nuevas formas de hacer frente a las experiencias estresantes capacitándolas para considerar acciones alternativas cuando surjan pensamientos de suicidio.

Otro tipo de psicoterapia llamada terapia dialécta conductual, ha demostrado reducir la tasa de suicidios entre las personas con trastorno límite de la personalidad, una enfermedad mental grave caracterizada por estados de ánimo inestables, las relaciones, la auto-imagen y la conducta.

Un terapeuta entrenado en esta terapia dialécta conductual, ayuda a una persona a reconocer cuando sus sentimientos o acciones son perjudiciales o insalubres, y enseña las habilidades necesarias para afrontar mejor situaciones molestas.

Los medicamentos también pueden ayudar, medicamentos prometedores y tratamientos psicosociales se están probando. Investigaciones han encontrado que muchos adultos mayores y mujeres que mueren por suicidio veían a sus proveedores de atención primaria en el año antes de su muerte.

La importancia que los médicos estén entrenados y reconozcan los signos de que una persona puede estar considerando el suicidio puede ayudar a prevenir aún más suicidios.
A nivel mundial se encuentran desafíos y obstáculos, la prevención del suicidio es una necesidad que no se ha abordado de forma adecuada debido básicamente a la falta de sensibilización sobre la importancia de este problema de salud pública, y el tabú que lo rodea impide que se hable abiertamente.

De hecho, solo unos cuantos países han incluido la prevención del suicidio entre sus prioridades.

Por otro lado, la fiabilidad de los sistemas de certificación y notificación de los suicidios requieren importantes mejoras, es evidente que la prevención del suicidio requiere también la intervención de sectores distintos del de la salud y exige un enfoque innovador, integra y multisectorial.

La participación tanto del sector de la salud como de otros sectores es importante la participación, como por ejemplo de los sistemas de educación, el mundo laboral, la policía, la justicia, la religión, el derecho, la política y los medios de comunicación.

Proyecto PCNE PESS©
Red Interactiva PCNE©
Schz L.
Derechos Reservados

Publicado en Prevención del Suicidio | Etiquetado , , , ,

Lo que como padre debe de saber

En informarnos y educarnos esta la prevención.

En informarnos y educarnos esta la prevención.

El suicidio es un problema de salud pública en los EE.UU. Más de 41,000 personas mueren por suicidio anualmente. Esta cantidad es más del doble de personas que mueren por suicidio anualmente que por homicidio. El suicido es trágico pero a menudo es prevenible.

Como padres es importante que conozcan los factores de riesgo para el suicidio y quien está en riesgo, el estar informados podemos contribuir a ayudar a reducir las tasas de suicidio en nuestras comunidades.

Por otro lado, los medios de comunicación y la cobertura que se da en línea acerca del suicidio deben de ser informada mediante el uso de las mejores prácticas. Por ejemplo, algunas muertes por suicidio son de interés periodístico, más sin embargo los medios tratan el suicidio en ocasiones con un enfoque amarillista, y esto puede influir a mal informar, influir en el comportamiento negativo y a contribuir a alimentar mitos y estigmatizar a la persona que cometió suicidio o intento suicidarse.

Es prioritario que los medios de comunicación fomenten los recursos a nivel comunitario, estatal como nacional en la prevención del suicidio, como también la importancia de que se busque ayuda.

La Organización Mundial de la Salud, informa que el suicidio figura entre las 20 causas de defunción en todas las edades a nivel mundial. Anualmente se suicidan casi un millón de personas. Lo que esto supone una tasa de mortalidad global de 16 por 100,000 o 1 muerte cada 40 segundos.

En los últimos 45 años las tasas de suicidio han aumentado en un 60% a nivel mundial. El suicidio es una de las tres primeras causas de defunción entre personas de 15 a 44 años en algunos países, y la segunda causa en el grupo de 10 a 24 años, y estas cifras no incluyen las tentativas de suicidio, que son hasta 20 veces más frecuentes que los casos de suicidio consumado.

A nivel mundial se estima que el suicidio fue del 1.8% de la carga global de morbilidad en 1998, y que en 2020 representara el 2.4% en los países con economías de mercado y en los antiguos países socialistas.

Las mayores tasas de suicidio se han registrado entre los varones de edad avanzada, las tasas entre los jóvenes ha ido en aumento hasta el punto de que ahora estos son el grupo de mayor riesgo en un tercio de los países, tanto en los países desarrollados como en vías de desarrollo.

Proyecto PCNE PESS©
Red Interactiva PCNE©
Schz L
Derechos Reservados

Publicado en Prevención del Suicidio | Etiquetado , ,

Algunas estadísticas

j0432582Jóvenes en los Sistemas de Justicia Juvenil están en un alto riesgo por el Suicidio, el
riesgo es tres veces más alto de aquellos de la población general de adolescentes.

Estrategias de detección e intervención eficaces pueden adoptarte de manera sostenible en varios componentes en el Sistema de Justicia Juvenil, donde el impacto se daría en la reducción de las tendencias suicidas y participación en el tratamiento de la salud mental.

Los puntos de intervención sistémicos dentro del Sistema de Justicia Juvenil deben de incluir, entrevista de admisión, detención preventiva, disposición judicial, liberación vigilada en la comunidad entre otros.

En el año 2011, el suicidio fue la segunda causa principal de muerte entre adolescentes entre edades de 12 a 17 años, lo que esto representa ceca de 1,000 muertes en ese año.

Una encuesta realizada en el año 2013,mostró resultados que hasta un 2.7% de estudiantes en secundaria en todo el país hizo un intento de suicidio que resulto en lesiones o sobredosis que requirieron atención médica. También esa encuesta encontró que el 8% de los estudiantes reportaron haber hecho al menos un intento de suicidio un año antes, y el 13.6% informo que tenían un plan en cómo se iban a quitar la vida.

En el año 2009 el Instituto Nacional de Salud Mental de los EE.UU. se centró en los servicios de urgencia hospitalaria, donde aproximadamente 9.8 millones de visitas fue de jóvenes entre las edades de 10 a 17 años, donde cerca de 700,000 tuvieron implicaciones psiquiátricas y alrededor de 128,000 implicación por auto daño intencional.

Proyecto PCNE -PESS©
Red Interactiva PCNE©
-Schz L.
Derechos Reservados

Publicado en Prevención del Suicidio | Etiquetado , ,